jueves, 29 de octubre de 2009


El Metro
Que puedo decir acerca del metro de mi propia ciudad, simplemente lo voy a describir con una palabra: INCREIBLE. Realmente el metro de la ciudad de Medellín es una infraestructura asombrosa, es algo que uno no cree que pueda existir en un país “en desarrollo” y es un motivo por el que uno se siente orgulloso de ser paisa.

Desde que el tren metropolitano de Medellín recorrió por primera vez la ciudad de norte a sur en su viaje inaugural, el 30 de noviembre de 1995, ha atraído un desarrollo incalculable a Medellín, casi como un remolino de cosas positivas. Llego el progreso de la ciudad, el turismo, la integración de los diferentes sectores, se ayudo al ambiente, se redujo la congestión vehicular, la cultura mejoro, el respeto por las infraestructuras públicas y podría seguir escribiendo los innumerables logros traídos por el metro pero creo que con estos ya entienden la magnitud del metro.

En la salida pedagógica tuvimos la posibilidad de viajar por el metro. Para que puedan seguirnos los pasos por nuestro recorrido les “linkeo” el mapa del metro, lastimosamente no pude ponerlo con un mapa real de Medellín pero pienso que con este captan la idea:

Empezamos nuestro viaje en la estación de la aguacatala (explicare su nombre en otra entrada que tengo planeada, aunque no sé porque pienso que ya se pueden imaginar porque el nombre), aquí compramos los boletos, entramos y en un segundo estábamos en la cabina de un metro. El viaje hasta la estación de Acevedo estuvo muy tranquilo y cómodo. Cuando llegamos al metro cable, el sol estaba entrando fuerte, mas no afecto el placentero y panorámico paseo hasta la cima. Lastimosamente no puedo decir lo mismo de la bajada para llegar a la estación Acevedo nuevamente, esto mayormente se debe a la tensión que había entre algunos de los integrantes de la cabina. Cuando se acabo ese estresante y largo viaje a la estación, retomamos el metro para ir a la estación de san Antonio, donde nos disponíamos a tomar la vía que llega al metro cable de san Javier.

Cuando se acabo el viaje hasta la estación de san Javier, donde predomino el sueño y la pereza, nos montamos en el larguísimo paseo hasta la última estación del metro cable llamada “La Aurora” (digo larguísimo por que verdaderamente es muy largo, y no digo que sea algo malo, me parece muy bueno, pero en ese momento tenía un sueño que no podía esperar para poder acostarme en algún lado para dormir). Cuando terminamos con la actividad propuesta en la estación de la aurora, bajamos nuevamente a la estación de san Javier hasta la estación de san Antonio, donde llegamos a nuestro destino final, “Exposiciones”.

Este viaje por el metro y sus demás infraestructuras, fue una extenuante y grandiosa experiencia que nadie se debería perder, porque al perdérsela se estaría perdiendo la escancia de lo que es Medellín como ciudad y como experiencia.

Camilo “en la cabina del metro cable sa sabe quiénes son los verdaderos amigos (ja!)” Mazo

1 comentario:

  1. Camilo: considero que el blog debe ser una evidencia de tus aprendizajes, me hubiese gustado que tus sentimientos del larguísimo recorrido y tu sueño, lo hubiésemos discutido personalemente y no en un medio tan público como lo es un blog.

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